En promedio, 80 transfusiones mensuales permiten a niños del Hospital Infantil Universitario de San José continuar sus tratamientos, especialmente en oncología pediátrica.
Durante el último año, más de 350 niños hospitalizados en el Hospital Infantil Universitario de San José recibieron transfusiones de sangre y hemocomponentes, en la mayoría de los casos por condiciones clínicas de alta complejidad como leucemia, otros tipos de cáncer infantil, emergencias quirúrgicas o enfermedades que afectan directamente la producción de células sanguíneas.
Cada mes, el hospital atiende en promedio a 507 niños hospitalizados, de los cuales al menos 30 requieren transfusiones para estabilizarse, continuar sus tratamientos o enfrentar procedimientos médicos complejos. Según datos del banco de sangre, en el servicio de pediatría se transfunden aproximadamente 80 unidades mensuales de glóbulos rojos, plasma y plaquetas.
“Una sola donación puede beneficiar hasta a cuatro niños. Es un gesto de solidaridad irremplazable que solo puede provenir de otras personas”, señala Margarita Hinojosa, bacterióloga del banco de sangre del Hospital Infantil Universitario de San José.
La necesidad de hemocomponentes es especialmente alta en oncología pediátrica, donde tratamientos como la quimioterapia afectan la médula ósea y reducen significativamente la producción natural de células sanguíneas. En estos casos, las plaquetas son esenciales para prevenir hemorragias y asegurar la continuidad del tratamiento.








