- En Colombia, el 27 % de las personas padece algún tipo de trastorno del sueño.
Dormir bien es esencial para la salud y el bienestar de todas las personas, pero en la infancia cobra una relevancia especial, ya que durante esta etapa el organismo atraviesa procesos fundamentales de desarrollo físico, cognitivo y emocional. Un descanso adecuado ayuda a consolidar la memoria, fortalecer el sistema inmunológico y regular el estado de ánimo, lo que permite a los niños afrontar su día a día con mayor energía y concentración.
El sueño infantil influye en el crecimiento, el aprendizaje y el comportamiento. “Los niños que no duermen bien pueden experimentar problemas de concentración, bajo rendimiento escolar e incluso alteraciones en su desarrollo, ya que durante el sueño se produce la hormona del crecimiento”, explica el Dr. Miguel Silva Soler, neurólogo del Hospital Infantil Universitario de San José y Máster en Sueño.
Si bien estos problemas afectan directamente a los niños, los trastornos del sueño son una problemática más amplia que impacta a la población en general. En Colombia, el 27 % de las personas padece algún tipo de trastorno del sueño, según el estudio “Relación de la calidad y la duración del sueño en población colombiana con hipertensión arterial” publicado en la Revista Biomédica del Instituto Nacional de Salud en 2024. Estas cifras resaltan la importancia de la detección temprana y la implementación de hábitos saludables desde la infancia.
¿Cuánto deberían dormir los niños?
Las necesidades de sueño cambian según la edad. Un recién nacido requiere entre 18 y 20 horas de descanso al día, mientras que un niño de tres a cuatro años necesita 14 horas. En la adolescencia, lo recomendable es entre 8 y 10 horas, aunque muchos jóvenes no cumplen con este tiempo debido al uso excesivo de pantallas o malos hábitos de sueño.








