un acto que salva vidas y sigue siendo poco conocido en Colombia
Entre 2019 y 2024, el Banco de Leche Humana de Bogotá recolectó más de 5,3 millones de mililitros de leche materna, beneficiando a más de 4.800 bebés hospitalizados.
Cada año, miles de bebés nacen prematuros o con condiciones médicas que requieren hospitalización inmediata. Muchos de ellos no pueden ser amamantados por sus madres, y para estos bebés, la leche materna donada se convierte en la mejor y, en muchas ocasiones, la única alternativa segura para sobrevivir.
“La leche materna mejora la respuesta inmunológica del bebé y su bienestar general. Tiene sustancias bioactivas que benefician directamente la evolución de cualquier enfermedad o condición que presente”, explica la doctora Nancy Bernal, pediatra epidemióloga y experta en puericultura y lactancia materna del Hospital Infantil Universitario de San José.
Cuando un recién nacido es ingresado a una unidad de cuidados intensivos, su cuerpo enfrenta un proceso inflamatorio severo que puede complicar su recuperación. En estos casos, la leche materna cumple un papel clave, ya que contiene componentes como la lactoferrina, que ayudan a modular la inflamación y favorecen una mejor evolución clínica del bebé.
A pesar de su impacto vital, la donación de leche materna sigue siendo una práctica poco conocida en Colombia. De acuerdo con la Subred Integrada de Servicios de Salud Sur Occidente, en Bogotá se recolectaron más de 5,3 millones de mililitros entre 2019 y principios de 2024, beneficiando a más de 4.800 recién nacidos. Mientras tanto, en Medellín, apenas 10 mujeres donan leche cada mes, cuando se requieren al menos 30 para cubrir la demanda, según datos del Hospital General de Medellín.








